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¿Por qué odiamos a los ricos?

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

«Cuando la razón de todo ese ajetreo cayó sobre él como un mazazo, Hank Rearden se quedó inmóvil. «Sólo te interesan tus negocios.» Toda su vida había oído repetir la misma frase pronunciada como un veredicto condenatorio. Siempre había sabido que los negocios eran considerados como una especie de culto secreto y vergonzoso que los profanos inocentes no practicaban, una desagradable necesidad que debía realizarse pero no mencionarse; que hablar en términos comerciales significaba una ofensa a las sensibilidades superiores, como quitarse la grasa de las manos antes de entrar en un salón. Nunca había sostenido ese credo, pero aceptaba como algo natural que su familia lo hubiese adoptado. Daba por supuesto, sin necesidad de palabras, como algo asimilado en la niñez, incuestionado e incuestionable que él se había dedicado, como el mártir de alguna oscura religión, al servicio de una fe que era su más profundo amor, pero que lo convertía en un inadaptado entre las personas cuya compasión no tenía derecho a esperar. «

La Rebelión de Atlas
Ayn Rand

Cuando se habla de riqueza en América Latina, casi siempre existe una especie de odio hacia el dinero o hacia quienes son capaces de producirlo y retenerlo en grandes cantidades. La forma en la que se enseña la historia de la región, la religión y la corrupción de las élites políticas son algunas de las razones. Pero no me interesa profundizar en ellas. Solamente quiero mostrar algunas consideraciones que pueden hacer cambiar de opinión a quienes odian a los empresarios, en especial a los más exitosos.

Entre los mitos más populares se encuentran los siguientes:

1- Los empresarios son avaros. Egoístas. No tienen sentido de compromiso social.
2- Los empresarios se hacen ricos a costa del trabajo de otros.
3- Los empresarios acumulan recursos limitados que deberían estar distribuidos en partes más equitativas entre toda la población.
4- Los ricos se hacen ricos empobreciendo al resto de la población que es la que paga sus productos y servicios.
5- La riqueza es mala. Daña a las personas. Es mejor ser pobre pero honrado.
6- Los Ricos son evasores de impuestos, lavadores de dinero y narcos.

Ante esto, les comparto las siguientes reflexiones:

1- Los ricos son tan avaros o tan generosos como el resto de la población. Hay unos y otros. Sin embargo, si revisamos las listas de donadores en la mayoría de Obras benéficas a nivel mundial, y las personas que financian investigaciones sin fines de lucro con el fin de mejorar el mundo; nos daremos cuenta de que son personas ricas las que más aportan. En general, la gente que más tiene es la que más da.

2- Los ricos no se hacen ricos a costa del trabajo de otros o de la explotación de otros. Puesto que su trabajo en agregar valor a los demás, es lo que paga sus fortunas, las cuales reparten entre muchas personas que logran tener posibilidades de financiar sus necesidades gracias a ellos y a sus creaciones, ya que son los mayores generadores de empleo en el mundo.

Muchas personas critican el hecho de que un empresario tenga un estilo de vida cómodo, lleno de propiedades, buenos vehículos y viajes mientras sus empleados se dedican a trabajar por un salario.

En primer lugar, esa vida cómoda que se ve, muchas veces no es tan «cómoda». La mayoría de los empresarios han trabajado más horas diarias, han pensado más, se han formado más en inteligencia emocional, liderazgo y muchas otras áreas que lo que lo ha hecho cualquiera de sus empleados. Y sin embargo, la riqueza que genera queda en manos de todos. Esto sin tener en cuenta el gran esfuerzo que requiere crear y desarrollar una idea. Eso se llama creatividad y tiene mucho valor. Y cuando se trata de economía, es un don exclusivo de los emprendedores.

Otro aspecto curioso es que quienes hacen esta crítica lo que proponen como medio alternativo son esquemas socialistas, que lo máximo que pueden garantizar es techo, comida y servicios básicos en el mejor de los casos. Mucho menos de lo que ofrece un empleo digno en un esquema capitalista sano.

En otras palabras, su problema con los esquemas capitalistas nace de la envidia y no del interés común. Puesto que lo que les molesta es que otro viva mejor que ellos, no que la gente no pueda aspirar a «cosas mejores» que sólo sobrevivir.

También es importante aclarar que en una economía sana, donde la libre empresa pueda prosperar, tanto empresarios como empleados pueden alcanzar niveles de vida sumamente cómodos. Hay países que ya funcionan de esa manera. El socialismo nunca podrá ofrecer lo que ofrece el capitalismo. Sin embargo, hay que superar la envidia y el resentimiento para poder disfrutar lo bueno.

Un esquema socialista es uno que busca que todos vivamos igual, jodidos, pero igual. Aunque no debemos olvidar que la experiencia ha demostrado que hay unos más iguales que otros en los esquemas socialistas. Por ejemplo, los gobernantes y élites políticas en esquemas socialistas son iguales que los demás, pero más iguales. Ellos sí viajan, tienen propiedades y usan buenos vehículos en pro de la igualdad y la justicia.

Por su parte, el capitalismo, frío y transparente, ofrece la posibilidad de obtener lo mínimo con un poco de esfuerzo, pero da la posibilidad de aspirar a más con más esfuerzo y habilidades aprendidas.

Yo soy liberal porque creo en el derecho a la vida, a la propiedad privada y a la libertad en general. En especial en la libertad para desarrollarnos hasta donde queramos. No veo razones para otorgarle a un gobierno la potestad de decidir el estilo de vida que todos debemos tener. Yo aspiro a más. Los seres humanos tenemos capacidades increíbles y tenemos derecho a vivir en sociedades que nos estimulen a desarrollarlas al máximo.

3- Los ricos no se adueñan de recursos limitados que deberían ser de todos. Esta es una falacia muy popular. Los ricos producen riqueza. No se la quitan a nadie. Puesto que el dinero es ilimitado. O ¿Acaso cada día no se imprime más dinero y se crean más números electrónicos que representan dinero?

Mientras haya un valor real (generalmente un producto o servicio por el que alguien está dispuesto a pagar) respondiendo por el dinero creado, la economía crece. Y en ese sentido, los mayores expertos en crear valor real son los ricos. Por eso es que el dinero fluye hacia ellos. La prueba de lo que digo es que cada año hay más dinero en la economía. Y cada año hay más ricos. Si el pastel fuera limitado las rebanadas no alcanzarían para todos, sólo para unos cuantos. Pero las posibilidades de crear valor son casi infinitas cuando existen las condiciones adecuadas para que los emprendedores surjan y crezcan. Cada persona del mundo podría aumentar su nivel de riqueza. Puesto que la riqueza no es un pastel que se agote, más bien es un pastel que se expande mientras más personas quieran comer.

Evidentemente, dentro de la diversidad de la existencia humana, existen casos que no se ajustan dentro del parámetro, así como pequeños grupos humanos que necesitarán esquemas mínimos de intervención estatal, pero sobre todo esquemas de solidaridad genuina creados voluntariamente.

4- Los Ricos no empobrecen a nadie. Solamente se enriquecen ellos y de paso, a quienes contratan. Piénselo de la siguiente manera:

  • ¿Cuándo tiene una persona más dinero: antes o después de ser contratado por un empresario?

Es obvio. La actividad empresarial, y en especial la de los ricos genera riqueza y progreso. Nunca jamás puede empobrecer a nadie.

5- Los empresarios no son malos y la riqueza no daña a las personas. Solamente refuerza los razgos de personalidad de cada quien. Las personas que piensan que se volverán malas por hacerse ricas, seguramente es que tienen maldad en su interior. Pero el dinero no tiene voluntad propia ni poder ninguno. Los buenos o malos son los seres humanos.

La honradez y la pobreza no tienen nada que ver. Hay criminales pobres y ricos. Tal como hay gente honrada en ambos grupos. La honradez y la bondad son problemas de educación, no de dinero. Aunque sí es verdad que a mayores niveles de riqueza, menor es la cantidad de crímenes y otros problemas sociales en un país. La pobreza sí es la raíz de muchos males, la riqueza es más bien una solución.

6- Los empresarios no son criminales. Superemos ese mito. Si en un barrio hay un rico, dejemos de pensar que lava dinero o que es narco. Pensemos que está haciendo las cosas bien y ha construido un buen negocio. Existen casos de lavado de dinero y narcotráfico en el país, pero son los menos.

En fin, los empresarios han sido estratégicamente «satanizados» en América Latina. Claro, las élites políticas viven de la pobreza, es normal que no quieran que los países se enriquezcan.

En países como Estados Unidos, ser Rico es un honor. Y por eso son líderes en todos los ámbitos.

Incluso, existen rankings de riqueza en los que se convierten en súper estrellas aquellas personas que ocupan los primeros puestos.

Pero ¿Dónde están los ricos en Centroamérica?

Probablemente escondidos. Porque en nuestra región ser rico es un pecado. Los empresarios exitosos deben moverse en las sombras.

Lo anterior lo reafirman Forbes y la fundación Bloomberg, quienes trataron de identificar los ricos de Centroamérica y no pudieron, según ellos, por 2 principales razones:

1- Falta de transparencia. Es difícil rastrear la riqueza en la región.

2- Las Fortunas que existen son casi todas heredadas de manera multigeneracional. Por lo que no cuentan para los rankings.

El estudio de Forbes señaló que en nuestro país la riqueza se hereda de generación en generación manteniéndose en manos de las mismas familias.

Es decir, no sólo los pocos ricos que hay se esconden, sino que, además, el país no produce nuevos ricos.

Este es otro tema, pero no puedo dejar de mencionarlo al hablar de riqueza en Costa Rica. Nuestro sistema parece estar diseñado para mantener el «status quo» y para empujar a las personas con riqueza a ocultarse, o al menos a ocultar su riqueza.

¿Coincidencia o Estrategia?

A simple vista parecen haber 3 grupos de ticos: los ricos por herencia, los burócratas del Estado que son la clase media privilegiada que trabaja para mantener todo «tal y como está», y finalmente, los ticos que trabajan y emprenden con el afán de progresar algún día. A los que todo les parece resultar más difícil.

Por eso, considero que urge cambiar de esquema. Es importante incentivar el crecimiento y la producción de riqueza en el país. Se requiere un Estado más liberal.

Más información sobre el estudio citado en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41085699

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