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ANEP y las mentiras sindicalistas

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

Cuando los sindicatos señalan al sector productivo como el culpable, se evidencia su inmoralidad, falta de rigurosidad intelectual y también su posición egoísta, abusiva y sinvergüenza.

Ellos señalan al sector productivo como el gran evasor que tiene al pueblo quebrado. En ese sentido, por favor tenga en cuenta que:

  1. No todo el sector productivo evade. Además, cualquier cifra que se contemple como la cantidad evadida, es una especulación. Porque parte del supuesto de que las empresas mienten. Y también de que quien dicta la cifra conoce todas las empresas evasoras. Ambos supuestos falsos, al menos parcialmente. 
  2. La evasión no es una acción inmoral. Solamente es ilegal. Pues al final de cuentas la evasión es negarse a darle a otros lo que es de uno, producido por uno, con su propio esfuerzo y trabajo. No olvidemos que la ley y la moral son distintas. Existen muchas leyes inmorales.
  3. Sí. Se requieren impuestos para funcionar como Estado. Pero ¿Cuántos? ¿Quién define la cifra? Para esto la filosofía política es insuficiente. Debe recurrirse a la filosofía moral. En tal sentido, los liberales hacen un aporte tremendo sobre derechos naturales por un lado y por otro, las funciones propias del Estado: Justicia, Seguridad e Infraestructura. De ambos aportes se obtiene la visión que justifica la norma. Por tanto, el sistema tributario ideal sería uno que respete en la medida de lo posible los derechos naturales (vida, libertad y propiedad privada) y que garantice al Estado el cumplimento de sus funciones propias. Es decir, un impuesto único (Simplificación), universal (aplicado a todos) y uniforme (igual para todos). Que sea bajo. Aplicando curva de Laffer daría mayor recaudación, eficiencia y además mejores oportunidades de crecimiento.
  4. Recuerde: la evasión no es un argumento contra el recorte del gasto y la reducción del Estado. Aún si Costa Rica tuviera superávit en sus finanzas públicas, habría que plantear Recorte del gasto y reducción del Estado a sus funciones propias. Puesto que son éstas dos medidas las que disparan el progreso. Lo contrario sólo lo dificulta.
  5. Lo que sí es inmoral es defender un nivel de gasto tres veces más grande que el ingreso del país, sólo con la motivación de no perder privilegios injustificados. Esto es justo lo que hacen los sindicatos. Aquí yo me hago una pregunta: si como país ya tenemos legislación en materia laboral que protege los derechos del trabajador ¿entonces qué es lo que negocian los sindicatos en sus convenciones colectivas? No pueden ser derechos. Es obvio que son privilegios. Y en ese sentido: ¿Qué tipo de razonamiento y estructura de valores hay que tener para defender privilegios de unos cuantos en nombre del «bien común»?
  6. En este debate nacional no existe una lucha en igualdad de condiciones. Por favor, entienda esto: de un lado (Parte 1) están los sindicatos, gobernantes de turno, poder judicial y dueños de los medios de comunicación del Estado con toda su maquinaria y presupuesto. Este grupo es una parte, pero también es juez. La confusión que generan mostrándose por separado es solamente una estrategia para que no sea tan evidente el desequilibrio entre partes. Del otro lado (Parte 2), solos, sin ningún tipo de peso en la toma de decisiones, condenados a acatar órdenes, están todos los demás (sector productivo).
  7. Las 2 partes no tienen la misma naturaleza. La Parte 1 es improductiva, es parasitaria. Sus recursos provienen de la expropiación de la riqueza de otros a través de los impuestos. La Parte 2 es productiva. Genera valor. Produce riqueza y es víctima del saqueo legalizado a través de los impuestos. Sí, la evasión es un problema, pero no es inmoral, es solamente ilegal. Mientras que defender el gasto y los privilegios en el sector público es un acto bajo, inmoral, es una sinvergüenzada.
  8. Esta no es una lucha entre argumentos de 2 partes. Es una lucha entre un relato falaz de la parte 1, vs argumentos de la parte 2. El problema es de valores. Cuando un grupo es capaz de recurrir a la mentira, el engaño y cualquier otro recurso para seguir recibiendo algo que le fue dado gratis, el otro grupo que argumenta para no tener que dar (perder) algo que se ganó con su propio esfuerzo queda en total desventaja. Ya por solo tener que sostener esa discusión en desigualdad de condiciones va perdiendo. Si fuera una discusión entre gente de buenos valores el argumento de mayor peso sería el que triunfe. Pero no lo es. Para la ANEP y el Gobierno los Argumentos no pesan. Así es que a lo único que apelamos es a que más y más personas razonen. Los demás somos mayoría, solo que muchos aún no despiertan.

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