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¿Coalición de CENTRO-DERECHA en Costa Rica?

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

Actualmente milito en el único Partido que yo podría catalogar como un partido de verdadera Derecha Liberal. Es un partido en formación. Pero único en su tipo. Este artículo está redactado para quienes se ubican en ese punto ideológico. Aquí lo tienen compañeros:

Quienes militamos en partidos políticos de Derecha Liberal en Costa Rica, constantemente nos enfrentamos a la pregunta: ¿Por qué no se unen todos? ¿Por qué no dejar los egos partidarios a un lado y generar una alianza para sacar al PAC del poder?

Es tal la «supuesta necesidad» de una coalición de Centro Derecha, que hasta se ve mal el hecho de no decir que sí tenemos la intención de unirnos.

Dicho esto, quiero plantear un punto de vista que permita generar claridad respecto a la famosa idea de «coalición». Y lo desgloso a través de 5 puntos:

1- No es lo mismo coalición que fusión. Una coalición implica una alianza electoral. Pero no necesariamente una «mezcla» de las ideas de cada uno de los bloques que la integran. Mientras que una fusión es una alianza no sólo electoral, sino también de principios, valores y de ideas en general. De una coalición se genera un resultado que no implica la desaparición de los partidos originales. Mientras que en una fusión, estos desaparecen para dar lugar a una nueva agrupación que les absorbe. Así es que quienes piden una coalición de Centro-Derecha en Costa Rica, lo que piden es que varias agrupaciones que pensamos distinto, unamos el voto para llegar al poder. Y una vez en el poder, adivinen: a luchar cada quien por sus ideas.

2- Es un mito eso de que solo con una coalición se puede llegar al poder en Costa Rica. Si no, basta con revisar la elección del 2018. Fabrico Alvarado y su partido no eran una coalición. Tampoco eran un partido grande o tradicional. Y ganaron la primera ronda. Las coaliciones no marcan la diferencia. La diferencia la marcan los mensajes. No importa quién los envíe, en un mundo interconectado con flujos de información constantes y posibilidades de interacción infinitas, no queda más que apelar a la claridad ideológica y programática para poder conquistar las mayorías sin tener que recurrir a bajezas comunicativas. O ¿Acaso no fue el de Fabricio el mensaje más claro? Puede que estemos a favor o en contra de ese mensaje, pero de que fue el más claro, lo fue. La consulta es ¿Cuánta claridad puede haber en el mensaje de una coalición? Sabiendo que es el resultado de la unión de varias ideas distintas.

3- ¿Realmente es una aspiración para la Derecha Liberal ser parte de una coalición de CENTRO-DERECHA en Costa Rica? Mucha gente responde que sí por su sentimiento anti-PAC. Sin embargo, más allá del PAC están los años. ¿En qué estamos pensando? Queremos sacar al PAC del poder y ¿después qué? No olvidemos que una de las razones por las que la izquierda ha dominado en la política latinoamericana es precisamente porque hemos tenido derechas malas como representantes de la derecha liberal. La gente no entiende lo que somos, porque nunca nos ha visto. Hemos vivido a la sombra del discurso de las derechas tibias, blandas y confundidas. ¿Llegar al poder en una coalición de Centro-Derecha nos permitiría mostrar lo que somos y hacer lo que queremos?

Para poder entender esta discusión analicemos las siguientes preguntas:

¿Se puede ser de centro?

Por un lado, está la izquierda demandando intervencionismo, estatismo, dependencia, redistribución de la riqueza, igualitarismo, iuspositivismo, comunismo, muerte, abusos en general.

Del otro está la Derecha demandando independencia, libertad, capitalismo, progreso, vida, propiedad privada, respeto en general.

Entonces ¿Qué es ser de centro?

¿Acaso es ser alguien medio abusivo y medio respetuoso?

¿Acaso es ser alguien medio intervencionista y medio libertario?

La diferencia es de valores. Y en cuestión de valores no existen puntos medios.

Uno no puede ser fiel o infiel al mismo tiempo.

En ese sentido, el famoso «centro» no es más que una estrategia socialista. La izquierda ha sabido venderse como lo que no es y a veces hasta hacerse pasar por nosotros.

Entonces ahora, nosotros, los verdaderos liberales de derecha, ¿tenemos que unirnos con el centro?

Repito, si eso sucede y llegamos al poder, el resultado va a ser un gobierno medio interventor y medio liberal. Lo cual sabemos que no existe. En otras palabras, nuevamente tendremos un mal gobierno y la izquierda volverá al poder fácilmente.

4- En Costa Rica ¿Son los Partidos Liberales de Derecha, realmente Liberales de Derecha?

Si uno analiza las diferencias entre «liberales» en este país, podrá observar 2 discrepancias:

  • La Primera respecto al rol del Estado. Hemos escuchado líderes liberales en medios de comunicación afirmando que el problema económico que enfrentamos podría no ser el tamaño del Estado sino los altos salarios de muchos de sus funcionarios. ¿Es esta una afirmación propia de un Liberal?

También los hemos escuchado hablando de que no está mal que el Estado asuma algunos roles más allá de los propios (justicia, seguridad e infraestructura). ¿Esta es una afirmación propia de un liberal? Podría ser que este tipo de expresiones respondan al miedo a perder apoyo, un puro cálculo electoral. Pero en ese sentido ¿podemos entonces confiar en un partido cuyo discurso es medio liberal y medio interventor? Por otra parte estamos los que con claridad exponemos que el Estado debe limitarse a sus funciones propias: justicia, seguridad e infraestructura. Y planteamos una transición inteligente hacia ese modelo de Estado que lleve a Costa Rica a convertirse en un país de primer mundo.

  • La segunda es la famosa Batalla Cultural. Esta gran diferencia también está relacionada con el rol del Estado pero merece un punto aparte. En Costa Rica tenemos partidos liberales que han adoptado causas culturales propias de la izquierda como suyas. Y otros que no las han adoptado abiertamente pero que tampoco las combaten (nuevamente parecen entrar en ese punto medio, tibio, miedoso, blando). Causas como el aborto, la agenda feminista en general, el Ambientalismo Radical, la agenda LGTBI, el relativismo posmodernista, el indigenismo… son de izquierda. Pero vemos cómo se han filtrado en agrupaciones que dicen ser liberales.

Todos estos movimientos que cité tienen 2 aspectos en común. El primero es que demandan mayor intervención del Estado y exigen la creación de derechos positivos mediante ley. Típico recurso de la izquierda. Totalmente contrario a la visión iusnaturalista clásica del Liberalismo.

El segundo es que han convertido en sus enemigas a todas las instituciones culturales que han servido de base para el progreso y el éxito liberal en los últimos siglos, como lo son la familia, el capitalismo, la libertad de culto y la tradición en general.

Nuevamente entonces vale hacer la pregunta ¿Son realmente estas agrupaciones de Derecha?

Y volviendo al mensaje central de este artículo: ¿Tenemos los verdaderos Liberales de Derecha que sacrificar nuestras ideas por el poder?

Tremenda exigencia nos han impuesto.

Yo, a diferencia de los que claman todos los días por la famosa Unión de fuerzas, soy escéptico.

No veo un cambio a mediano y largo plazo sin un mensaje claro. La tibieza, el miedo a decir y comunicar lo que somos y lo bueno que tenemos, el convertirnos en una derecha blandita, en una mala derecha, el decir solo lo que la gente quiere escuchar para no perder votos… me parece que no es la vía.

Caer en ese juego solo nos puede dar 2 resultados: pasar desapercibidos porque ya existen partidos tibios con más fuerza y trayectoria. O bien, llegar al poder para hacer lo mismo que han hecho otros. Poco más, poco menos, pero tibios igual. Cosa que dejaría el camino abierto a la izquierda para regresar al poder.

5- Para finalizar debo decir 2 cosas:

1- No habrá una fusión de partidos. Somos distintos. Y eso está bien. La izquierda también está dividida y eso no ha impedido que llegue al poder. Como buenos liberales nos gusta la competencia y podemos ganarla. Antes o después, pero podemos ganar.

2- Si se da una coalición, debe ser por el ejecutivo. No por el legislativo. Pues los diputados de cada partido deben representar a su base. Y esa base debe sentir confianza en sus representantes. Además, en caso de darse una coalición por el ejecutivo, esta deberá girar en torno a una agenda concreta donde cada agrupación defienda las políticas públicas que sí o sí se deben implementar. Y en ese contexto, nosotros, la verdadera Derecha Liberal, tendremos que mantener la lucha, entendiendo que no seremos gobierno, sólo tendremos más influencia y seguiremos esperando el día en que sí seamos gobierno.

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