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Adefesio histórico

1948-1949, 1953-1958, 1970-1974

Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

Me parece más que oportuno y necesario el pronunciamiento de más de 50 académicos de las universidades públicas del país señalando como adefesio y tremendo error histórico la declaratoria del dos veces presidente y una vez gobernante de facto José Figures Ferrer como “héroe de paz”. 

No se de dónde se habrán sacado los legisladores actuales ese título de héroe de paz” que le encaramaron al dos veces presidente y una gobernante de facto, pero definitivamente los recordaremos como unos ocurrentes que, contra toda la evidencia histórica, le dieron algo que no se merecía a uno de los presidentes más reconocidos y homenajeados tanto durante su vida como luego de su muerte. Aunque no soy fan de su obra y legado, no reconocer su aporte a la Costa Rica que somos actualmente sería de mezquinos, pero darle algo que no se merece es de necios.

Al parecer esta declaratoria es iniciativa del actual presidente de la Asamblea Legislativa don Eduardo Cruikshank y es como el resarcimiento que en su mente creyó necesario darle al expresidente liberacionista luego de que, por iniciativa suya, le quitara el título de traidor a la patria del también expresidente Calderón Guardia que invadió Costa Rica dos veces con tropas extranjeras luego de la revolución.

Este tipo de maquillajes históricos a mi parecer son innecesarios, la guerra del 48 es tal vez uno de los acontecimientos históricos del país que más se han investigado y estudiado; y luego de años en que casi sólo circuló la versión de los triunfadores, el trabajo tesonero y serio de historiadores profesionales han mostrado todas las aristas del conflicto. 

La década de los 40 del siglo XX fue tal vez una de las décadas más violentas en nuestra historia patria, tan violenta que hizo que las diferencias políticas terminaran por dilucidarse en el campo de batalla de una corta, pero sangrienta guerra civil. La violencia se ejerció por todos los bandos, antes y después de la guerra. Quienes tuvieron el poder o fueron aliados del poder, usaron la violencia para acallar a los contrarios, nadie quería escucharse y todos se querían imponer sobre los demás. Calderonistas y comunistas primero, y luego los liberacionistas y ulatistas, usaron las balas, los golpes, la tortura y la censura como herramientas políticas. Declarar “héroe de paz” a algunos de los actores principales de esos años es simplemente falsear la historia. La eliminación del ejército se ha estudiado lo suficiente como para saber que Figueres fue un actor más, pero no el único, para que eso se diera. Reconocerle su parte es de justicia, pero atribuírselo como logro sólo de él, es ignorar todo lo que se conoce actualmente y está perfectamente documentado.

Ni es de recibo endilgarle un mérito que no tiene y que perfectamente exponen los académicos en su escrito, como tampoco lo es creer que sólo los vencidos fueron víctimas de la represión y la violencia política. Así como hubo encarcelamientos, muertes y despojo de los vencidos, antes ellos también lo habían practicado contra los cortesistas y ulatistas. Así como hubo Codo del Diablo en tiempos de la Junta Fundadora, hubo la matanza de 11 campesinos en Llano Grande de Cartago por arte de policías calderonistas y fuerzas de choque comunistas en 1944. Así como hubo Tribunales de Probidad, hubo asesinatos políticos como el de Timoleón Morera en Sabanilla de Alajuela por negarse a entregar el material electoral a quienes querían desaparecer los votos de la oposición, o el del Dr Valverde Vega en el mismo San José.

Mi familia vivió en carne propia la violencia y la represión política, mi abuelo, Otoniel Brenes, dirigente ulatista y amigo personal de don Pepe, tuvo que esconderse durante meses en su finca la Tebaida, porque sobre el pesaba una orden de detención de parte del gobierno de Picado, pero luego de la revolución y ya como jefe político de Santa Ana fue vapuleado y dejado en un caño por parte de sus copartidarios figueristas, porque se negó a que pasearan desnudos al General Volio y a varios dirigentes comunistas que habían sido cabecillas del recién depuesto gobierno. 

Mis tíos abuelos Edgar, Mario y Oscar Infante Segura fueron fusilados luego de tener que cavar su propia tumba en playa Dominical luego de que tropas calderonistas y comunistas arrasaran con su finca en Barú de Pérez Zeledón y ultrajaran a sus esposas e hijas. Casualmente uno de los luego ajusticiados en el Codo del Diablo, participó del asesinato de mis tíos. En época de guerra no hay buenos ni malos, la guerra es el peor de los estados del ser humano y saca lo peor de cada uno. 

No se cuál será la intención de esa declaratoria, si será una mera ocurrencia, o si será parte de un plan de traer al presente nombres y apellidos de la historia pasada para que le sirva a algunos de plataforma política. Lo que sí sé, es que como lo dicen los historiadores profesionales que firman ese documento, lo que hicieron fue un verdadero adefesio histórico.

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