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En el Gobierno no han entendido nada

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

Basta con escuchar 14 minutos de la entrevista realizada por Gerardo Corrales al ministro de Hacienda, Elian Villegas, para enterarse (o preocuparse) de la visión de finanzas públicas por parte del máximo jerarca en el gobierno.

El ministro de Hacienda durante la entrevista menciona los diversos problemas fiscales que atraviesa el país previo al acuerdo con el Fondo Monetario Nacional (FMI), entre los que se encuentra la deuda pública.

Respecto a este elemento fiscal, el señor Villegas afirma que el problema de la deuda pública se debe a las altas tasas de interés a las cuales el país se financia, además, menciona que aquellos países con mayor musculo económico se endeudan a tasas de interés menores a pesar de tener niveles de deuda/PIB mayores a los de Costa Rica.

A pesar de sí existir un problema en las tasas de interés, estas afirmaciones son erróneas y solo demuestran el desconocimiento en la materia por parte de la persona encargada de poner en orden las finanzas públicas del país.

En primer lugar, atribuir las altas tasas de interés de los bonos al nivel de deuda mismo, es ver a las primeras como el problema, cuando realmente son la consecuencia del alto déficit fiscal del país, el cual tiene como resultado un aumento sostenido del endeudamiento público a un precio cada vez más alto por parte del Gobierno.

En segundo lugar, pensar que el nivel de deuda/PIB de todos los países representa el mismo riesgo es señal de desconocimiento de la materia. Elementos como los topes de sostenibilidad de la deuda pública, el perfil de esta y el tamaño de la economía, son esenciales a la hora de determinar tasas de interés más allá de las razones fiscales (deuda/PIB). Las tasas de interés no se rigen únicamente por el tamaño esta ratio como lo quiere hacer ver el señor ministro.

En la región la evidencia respalda estos argumentos. Países con historial fiscal sano y sostenible, como Perú y Chile, son los perfectos ejemplos de cómo unas finanzas públicas saludables se traducen no solo en menores tasas de interés para la financiación de los déficits, sino también en mayores tasas de crecimiento y nivel de empleo. Las altas tasas de interés no son antojadizas, son el reflejo de una situación económica independiente para todos los países, lo cual va más allá de la ratio de deuda/PIB.

En el Gobierno no han entendido nada, las relaciones económicas no pueden ser acomodadizas como en múltiples ocasiones diversos personeros económicos del Poder Ejecutivo lo han querido hacer ver, en realidad son el resultado de interacciones entre las variables y contextos económicos ampliamente demostrados, no de aspectos ideológicos a conveniencia.

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