La falacia del neoliberalismo

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

No hace falta ser economista o un especialista para determinar, de manera empírica, el elevado costo de vida que existe en Costa Rica. Un país al que una inmensa mayoría de personas llaman que se encuentra plagado de políticas neoliberales (si es que esa palabra realmente existe) como una justificante ante la inoperancia del Gobierno para llevar a cabo sus tareas mínimas, lo cual resulta irrisorio y hasta decepcionante, porque esto es una muestra del paternalismo que poseen los costarricenses para con el Gobierno.

Temen al cambio, temen ser libres, temen tener capacidad de elección. Ahora bien, para exponer grosso modo el porqué resulta irrisorio pensar que Costa Rica se rige por gobiernos de corte “neoliberal”, es necesario una clase pequeña de historia y tal vez, asomarse en la despensa de cada hogar para notar los monopolios y protecciones que existen gracias a la colusión entre el Gobierno con algunas empresas del sector privado.

Si verdaderamente viviéramos en un gobierno de corte neoliberal, no tendríamos un monopolio tan nefasto como el de Recope, tal vez no tendríamos una fórmula para calcular el precio de la gasolina tan complejo, sino que se lo dejaríamos a cada empresa o gasolinera para que compita con los mejores precios y calidad, como sucede en algunas partes del mundo.

Si verdaderamente viviéramos en un gobierno de corte neoliberal, no tendríamos un seguro “social” que obliga a las personas trabajadoras a pagar el 9% de su salario y obligar a los patronos a desembolsar un 27%, para mantener un aparato burocrático con servicios deficientes y de baja calidad, que por cierto está secuestrado por unos grupos de poder que pueden decidir cuándo cerrar o no la atención de un hospital, al carajo la atención de los pacientes.

capaz de satisfacer la misma demanda con tarifas menores, cumpliendo las normas NIIF y con un sector deseoso de explorar otras fuentes de energía capaz de hacer autosuficiente a pueblos enteros.

Si verdaderamente viviéramos en un gobierno de corte neoliberal, no tendríamos mercados protegidos por medio de altos aranceles que impiden la libre competencia, todo a costa del consumidor. Y para esto ejemplos sobran, solo vaya dese una vuelta a su despensa y refrigerador, y notará que más de un 50% de los productos están protegidos por el Estado, y por los cuales usted y yo pagamos un sobreprecio.

Si verdaderamente viviéramos en un gobierno de corte neoliberal, no tendríamos a una institución como la JPS promoviendo proyectos de ley que buscan penalizar hasta con cárcel a los que realicen rifas, todo para acrecentar su monopolio, porque Dios guarde hacerle competencia al Estado y hacerlo ver mal.

En fin, y tal vez la evidencia más lapidaria, si verdaderamente viviéramos en un gobierno de corte neoliberal, por qué tendríamos 330 instituciones públicas, con duplicidad de funciones, con más de 14 esquemas de regímenes salariales que le cuestan al país miles de millones de colones al año, y con un Poder Judicial oneroso, con un gobierno que busca aprobar más y más impuestos para mantener la cajita de música sonando.

Si usted, querido lector, continúa pensando que Costa Rica es dominado por las clases neoliberales, le recomiendo un paseo por las noticias de los últimos 15 años y compárelas con la verdadera teoría liberal y lo que realmente es un libre mercado, y podrá darse cuenta de que somos un espejismo de estas políticas, simplemente porque unos cuantos cotorrean con tal de mantener sus privilegios.

Lo invito a pensar diferente, lo invito a buscar esa libertad, porque creemos que tenemos capacidad de elección, pero no es así, el concubinato entre el Estado con algunos sectores exprime cada colón que hay de los costarricenses a vista y paciencia de nosotros, es por eso la gran importancia del libre mercado, la cual permitiría a los costarricenses tener una capacidad adquisitiva mayor gracias a la competencia.

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