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El precio de la libertad es la vigilancia eterna

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Artículo de opinión

Este artículo representa la opinión de su autor y no necesariamente la posición editorial de SOMA CR.

Thomas Jefferson, el tercer presidente de los Estados Unidos, fue un firme defensor de la libertad. Él dijo famosamente que «el precio de la libertad es la vigilancia eterna».

Esta cita se puede interpretar de muchas maneras y, a menudo, se usa como una advertencia contra la autocomplacencia. También puede verse como un estímulo para permanecer alerta y seguir luchando por lo que creemos.

Por qué son importantes las libertades individuales y qué significa vivir en una nación libre

La libertad es el respeto irrestricto al proyecto de vida del prójimo, así lo define Alberto Benegas Lynch (h), destacado economista y filósofo Argentino.

Existen diferentes libertades individuales, como la libertad de expresión, la libertad económica, la libertad de circulación y la libertad religiosa, entre otras. Las amenazas a una libertad a menudo perjudican a otras, como cuando la libertad de religión se ve amenazada al limitar la libertad de movimiento o las libertades económicas.

La libertad de religión es la libertad de practicar las propias creencias religiosas, no solo en un entorno privado sino también en público. Esto incluye ser capaz de expresar las propias creencias sin miedo a la persecución o la discriminación.

La libertad de religión es un componente esencial de una sociedad democrática. Es importante porque protege el derecho de un individuo a creer lo que quiera y no ser perseguido por ello. La libertad de religión también protege los derechos de las personas que pertenecen a religiones minoritarias o que no pertenecen a ninguna religión.

Por ejemplo, es imposible que disfrutemos de nuestra libertad de religión sin libertad de transacción, ya que actividades como ir a una iglesia o congregación probablemente requieran que nos traslademos a ese lugar y para ello necesitamos comprar combustible para nuestro automóvil o pagar un Uber o autobús, todos esos pagos o participaciones en la economía, requieren libertad de transacción.

Tampoco podríamos disfrutar de nuestra libertad de religión si no tenemos libertad de movimiento ya que, de nuevo, necesitamos desplazarnos al lugar donde se celebra la ceremonia o actividad religiosa.

Como los ejemplos anteriores, hay muchos otros, pero lo importante a recalcar es que en una nación libre, es nuestro deber defender nuestros derechos y nuestras libertades. Como ciudadanos de ese país, debemos asegurarnos de que nuestros derechos estén garantizados y no sean arrebatados. Es importante defender aquello en lo que creemos y asegurarnos de que aquello en lo que creemos no empiece a desaparecer. Esta es una tarea que, como dijo el ex presidente Jefferson, debe llevarse a cabo eternamente.

Qué significa la libertad religiosa para Costa Rica

La libertad religiosa es un derecho humano reconocido por la constitución costarricense. Se introdujo por primera vez en 1844 y se ha modificado desde entonces para ampliarlo. Lo anterior es una garantía de que ya tenemos esos derechos y que la constitución está para que el pueblo le diga al gobierno lo que tiene permitido hacer y no que el gobierno nos lo diga a nosotros. De lo contrario, no tendríamos derechos; tendríamos permisos.

Ronald Reagan dijo célebremente: «Nosotros, el pueblo, le decimos al gobierno qué hacer, él no nos lo dice a nosotros. Nosotros, el pueblo, somos el conductor, el gobierno es el automóvil. Y nosotros decidimos por dónde debe ir, por qué ruta y a qué velocidad. Casi todas las constituciones del mundo son documentos que le dicen a la gente cuáles son sus derechos. Nuestra Constitución es un documento en el que ‘Nosotros, el pueblo’ le decimos al gobierno lo que está permitido hacer. ‘Nosotros, el pueblo’ somos libres”.

Algunos ejemplos de cómo se han subvertido las libertades individuales en Costa Rica.

Las restricciones impuestas por el coronavirus en Costa Rica son un ejemplo de cómo se pueden subvertir las libertades individuales. El gobierno introdujo restricciones al libre tránsito y límite de aforo en los lugares públicos, e incluso llegó a prohibir cualquier tipo de reunión, incluso de carácter religioso. No hubo compensación por la pérdida de libertades y recursos individuales, a pesar de que hoy se demuestra que la libertad siempre fue la mejor opción y que sacrificando la libertad por una supuesta seguridad no obtuvimos ninguna de las dos, ni libertad, ni seguridad. Privados de nuestras libertades en el hogar, se nos prohibió continuar nuestras actividades religiosas e incluso nuestras actividades económicas, perjudicando gravemente la economía del país también.

Revirtiendo el curso del gobierno avasallante y recuperando nuestras libertades

Nuestra constitución es la base de las libertades que disfrutamos en Costa Rica.

Es una parte integral de nuestra historia y debe ser una luz de guía para el futuro. Establece lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer, lo cual es necesario porque nos protege de la extralimitación del gobierno.

Necesitamos revertir el rumbo del gobierno y tomar el control de nuestra propia vida, devolviendo nuestras libertades a su versión original, recordando siempre las reflexiones de Thomas Jefferson o Ronald Reagan. En conclusión, podríamos decir que las ideas de Jefferson y Reagan siguen vigentes y debemos esforzarnos por encaminar nuestra sociedad por el camino correcto, el camino de la libertad, desde la trinchera en la que nos encontremos.

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